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¿Estuve o estaba?
Grabé este video con mi explicación en español sobre el uso del pretérito indefinido y el pretérito imperfecto:
Esta es la primera clase que hago para YouTube. Mi compromiso es continuar creando este tipo de videos y mejorar su calidad.
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¿Por qué estudiar español con un profesor especialista?
Para el
aprendizaje del español existe una variedad de escuelas, cursos en línea,
clases particulares, aplicaciones, etcétera. A la hora de elegir entre estas
opciones, se toman en cuenta cuestiones como el reconocimiento de la institución
y el precio. En este artículo explicaré por qué uno de los factores más
importante a tomar en cuenta es la formación de los profesores.
A los
profesores de español se les atribuyen tres competencias principales: saber,
saber hacer y saber ser.
1. Saber.
Conocimiento de la lengua, la cultura, las teorías de enseñanza-aprendizaje y
los distintos métodos de enseñanza.
2. Saber hacer.
Habilidades de gestión de clase, capacidad de expresarse y relacionarse con
personas de otras culturas y manejo de técnicas de evaluación.
3. Saber ser.
Actitudes de respeto a los alumnos, sentido de responsabilidad y capacidad de
reflexión y autocrítica. (Romero, 2009)
Una forma
que tenemos para asegurarnos de que un profesor de español ha desarrollado
estas competencias es exigirle una formación específica en enseñanza de leguas.
La
Universidad de Guanajuato, en atención al crecimiento de la región, está
formando profesores de español para extranjeros en un programa universitario de
4 años. Desde mi punto de vista, trabajar con profesores egresados de esta
Licenciatura tiene muchas ventajas. Dos ventajas que me parecen principales son
criterio y conocimiento de la lengua.
Con
criterio me refiero a que un buen profesor sabe que existen muchos métodos para
enseñar idiomas. Por eso debe ser capaz de seleccionar elementos de aquellos
que mejor se adapten al contexto particular de su clase.
En cuanto
al conocimiento de la lengua, me parece importante que los profesores entiendan
el español no como un conjunto de reglas gramaticales, sino como un sistema
complejo y multidimensional. Ellos deben entender y ser capaces de explicar
cómo funciona el idioma en sus diferentes niveles: desde los sonidos, la
formación de palabras y oraciones hasta los procesos de significación.
En
conclusión, trabajar con un profesor de español con formación universitaria
especializada asegura que las necesidades de aprendizaje de los estudiantes serán
atendidas por una persona profesional, comprometida y de amplios conocimientos.
Referencias
Romero, G. P. (2009). Las competencia docente y el
desarrollo profesional: hacia un enfoque reflexivo en la enseñanza de ELE. SUPLEMENTOS
marcoELE.
¿Cuál es la importancia de la realización de un portafolio de profesor?
A través de mi investigación me he encontrado con diversos términos como “portafolio del profesor”, “diario del profesor”, “carpeta docente” y “portafolio reflexivo del profesor”. A pesar de que, por la innovación que representa la propuesta y la especificidad de su uso en el área de enseñanza de segundas lenguas, elijo centrar mi reflexión en el portafolio reflexivo del profesor; mis lecturas me sugieren que los demás términos se refieren al mismo objeto, aún con sus matices conceptuales y metodológicos.
En el Diccionario de términos claves de ELE, el portafolio del profesor se entiende como “un producto elaborado por su titular con el objetivo de aportar muestras —también llamadas evidencias— de su labor docente y la consiguiente reflexión sobre las mismas, así como para marcarse objetivos de enseñanza-aprendizaje”. (Centro Virtual Cervantes)
Se dice de él que tiene dos funciones: por un lado, acreditar el trabajo para su evaluación exterior y, por el otro, como herramienta de formación, pues permite “tomar conciencia de la propia actuación pedagógica y de los objetivos de formación que se fijan a partir de esa conciencia”. (Centro Virtual Cervantes) Es, en este sentido, una herramienta de gran utilidad pues permite “una evaluación formativa de la docencia, para retroalimentar al profesor y ayudarle a reconocer sus potencialidades y los aspectos que requiere modificar” (Centro Virtual Cervantes).
Ahora, yo considero que la carpeta reflexiva del profesor es importante porque, desde mi postura, el hecho mismo de ser profesor exige que nos observemos a nosotros mismos y nos construyamos como lectores críticos (en el sentido freireano). Relaciono el punto que hacen quienes hablan de la importancia de tomar distancia de la propia práctica, con un relato que comparte Paulo Freire en sus Cartas a quien pretende enseñar. El pedagogo habla de un curso que dio en una isla de África Occidental en la que un grupo de jóvenes habían de capacitarse como alfabetizadores. Los jóvenes se enfrentaron a la tensión entre teoría y práctica. En una discusión sobre codificaciones en un círculo de cultura de veinticinco participantes sucedió lo siguiente:
Fue precisamente en una de esas tardes de capacitación, durante la discusión de una codificación que retrataba a Porto Mont, con sus casitas alineadas a la orilla de la playa frente al mar y con un pescador que dejaba su barco con un pescado en la mano, cuando dos de los participantes se levantaron como si se hubiesen puesto de acuerdo y caminaron hasta una ventana de la escuela en la que estábamos, y mirando a Porto Mont allá a lo lejos dijeron, volviéndose nuevamente hacia la codificación que representaba al pueblo: "Si, Porto Mont es exactamente así, y nosotros no lo sabíamos."
Hasta entonces, su "lectura" del lugar, de su mundo particular, una "lectura" hecha demasiado próxima del "texto", que era el contexto del pueblo, no les había permitido ver a Porto Mont como realmente era. Había cierta "opacidad" que cubría y encubría a Porto Mont. La experiencia que estaban realizando de "tomar distancia" del objeto, en este caso de la codificación de Porto Mont, les permitía una nueva lectura más fiel al "texto", vale decir, al contexto de Porto Mont. La "toma de distancia" que la "lectura" de la codificación les permitió, les posibilitó o los aproximó más a Porto Mont como "texto" que está siendo leído. Esa nueva lectura rehizo la lectura anterior, por eso dijeron: "Sí, Porto Mont es exactamente así, y nosotros no lo sabíamos." Inmersos en la realidad de su pequeño mundo, no eran capaces de verla. "Tomando distancia" de ella emergieron y, así, la vieron como jamás la habían visto hasta entonces.
Considero que el diario del profesor puede ayudar a tomar distancia de nuestra práctica docente (el texto). Pienso en el ejemplo del diario de observación que realicé para una clase de literatura. Cuando estaba en clase, lo que anotaba eran sólo rayones sobre las actividades que se realizaban o alguna actitud de los alumnos o el profesor. Era hasta después, cuando me sentaba a redactar las entradas para varios días de observación, que tomaba distancia de la realidad de la clase y trataba de identificar temas en mis observaciones. De esta forma, si por ejemplo, en alguna ocasión el profesor dedicaba mucho tiempo a apuntar en el pizarrón, en la entrada de mi diario yo me preguntaba sobre la idoneidad de esta actividad para el contexto particular de la clase, o sugería alternativas. Sin embargo, estoy consciente de que observar a otros y observarse a uno mismo es muy distinto.
Otro punto por el que me parece importante realizar un diario del profesor es la sistematización de la información: yo como profesora puedo tener muchos conocimientos, experiencias, participaciones en congresos, etcétera, pero si todo lo guardo en mi mente o lo tengo en papeles dispersos y sin coherencia, en el momento en el que se me presente una oportunidad de crecimiento en una institución, el no tener algo concreto que presentar como evidencia de que hago un buen trabajo, las consecuencias pueden ser negativas. Estoy segura de que realizar un buen diario de profesor requiere una cantidad importante de horas añadidas a las horas frente a grupo, y que mantenerlo actualizado requiere mucha disciplina.
En resumen, la realización un portafolio es importante para mí como profesora de E/L2 principalmente por las siguientes razones: me ayuda a construirme como lector crítico y tomar distancia de mi práctica, favorece la disciplina en la sistematización de la información, sirve como evidencia de mi trabajo, y es potencialmente una herramienta de desarrollo profesional.
En el Diccionario de términos claves de ELE, el portafolio del profesor se entiende como “un producto elaborado por su titular con el objetivo de aportar muestras —también llamadas evidencias— de su labor docente y la consiguiente reflexión sobre las mismas, así como para marcarse objetivos de enseñanza-aprendizaje”. (Centro Virtual Cervantes)
Se dice de él que tiene dos funciones: por un lado, acreditar el trabajo para su evaluación exterior y, por el otro, como herramienta de formación, pues permite “tomar conciencia de la propia actuación pedagógica y de los objetivos de formación que se fijan a partir de esa conciencia”. (Centro Virtual Cervantes) Es, en este sentido, una herramienta de gran utilidad pues permite “una evaluación formativa de la docencia, para retroalimentar al profesor y ayudarle a reconocer sus potencialidades y los aspectos que requiere modificar” (Centro Virtual Cervantes).
Ahora, yo considero que la carpeta reflexiva del profesor es importante porque, desde mi postura, el hecho mismo de ser profesor exige que nos observemos a nosotros mismos y nos construyamos como lectores críticos (en el sentido freireano). Relaciono el punto que hacen quienes hablan de la importancia de tomar distancia de la propia práctica, con un relato que comparte Paulo Freire en sus Cartas a quien pretende enseñar. El pedagogo habla de un curso que dio en una isla de África Occidental en la que un grupo de jóvenes habían de capacitarse como alfabetizadores. Los jóvenes se enfrentaron a la tensión entre teoría y práctica. En una discusión sobre codificaciones en un círculo de cultura de veinticinco participantes sucedió lo siguiente:
Fue precisamente en una de esas tardes de capacitación, durante la discusión de una codificación que retrataba a Porto Mont, con sus casitas alineadas a la orilla de la playa frente al mar y con un pescador que dejaba su barco con un pescado en la mano, cuando dos de los participantes se levantaron como si se hubiesen puesto de acuerdo y caminaron hasta una ventana de la escuela en la que estábamos, y mirando a Porto Mont allá a lo lejos dijeron, volviéndose nuevamente hacia la codificación que representaba al pueblo: "Si, Porto Mont es exactamente así, y nosotros no lo sabíamos."
Hasta entonces, su "lectura" del lugar, de su mundo particular, una "lectura" hecha demasiado próxima del "texto", que era el contexto del pueblo, no les había permitido ver a Porto Mont como realmente era. Había cierta "opacidad" que cubría y encubría a Porto Mont. La experiencia que estaban realizando de "tomar distancia" del objeto, en este caso de la codificación de Porto Mont, les permitía una nueva lectura más fiel al "texto", vale decir, al contexto de Porto Mont. La "toma de distancia" que la "lectura" de la codificación les permitió, les posibilitó o los aproximó más a Porto Mont como "texto" que está siendo leído. Esa nueva lectura rehizo la lectura anterior, por eso dijeron: "Sí, Porto Mont es exactamente así, y nosotros no lo sabíamos." Inmersos en la realidad de su pequeño mundo, no eran capaces de verla. "Tomando distancia" de ella emergieron y, así, la vieron como jamás la habían visto hasta entonces.
Considero que el diario del profesor puede ayudar a tomar distancia de nuestra práctica docente (el texto). Pienso en el ejemplo del diario de observación que realicé para una clase de literatura. Cuando estaba en clase, lo que anotaba eran sólo rayones sobre las actividades que se realizaban o alguna actitud de los alumnos o el profesor. Era hasta después, cuando me sentaba a redactar las entradas para varios días de observación, que tomaba distancia de la realidad de la clase y trataba de identificar temas en mis observaciones. De esta forma, si por ejemplo, en alguna ocasión el profesor dedicaba mucho tiempo a apuntar en el pizarrón, en la entrada de mi diario yo me preguntaba sobre la idoneidad de esta actividad para el contexto particular de la clase, o sugería alternativas. Sin embargo, estoy consciente de que observar a otros y observarse a uno mismo es muy distinto.
Otro punto por el que me parece importante realizar un diario del profesor es la sistematización de la información: yo como profesora puedo tener muchos conocimientos, experiencias, participaciones en congresos, etcétera, pero si todo lo guardo en mi mente o lo tengo en papeles dispersos y sin coherencia, en el momento en el que se me presente una oportunidad de crecimiento en una institución, el no tener algo concreto que presentar como evidencia de que hago un buen trabajo, las consecuencias pueden ser negativas. Estoy segura de que realizar un buen diario de profesor requiere una cantidad importante de horas añadidas a las horas frente a grupo, y que mantenerlo actualizado requiere mucha disciplina.
En resumen, la realización un portafolio es importante para mí como profesora de E/L2 principalmente por las siguientes razones: me ayuda a construirme como lector crítico y tomar distancia de mi práctica, favorece la disciplina en la sistematización de la información, sirve como evidencia de mi trabajo, y es potencialmente una herramienta de desarrollo profesional.
Bibliografía
Barcelona, A. d. (s.f.). Barcelonactiva. Obtenido
de
http://w144.bcn.cat/cibernarium/images/es/Dosier%20marketing%20de%20contenidos_tcm70-17610.pdf
Centro Virtual
Cervantes. (s.f.). Centro Virtual Cervantes. Obtenido de Diccionario de
términos clave de ELE:
Freire, P. (2004). Cartas
a quien pretende enseñar. Argentina: Siglo XXI Editores.
Fuentes Agustí, M., Galán-Mañas,
A., & Suárez-Ojeda, M. E. (s.f.). Depósito Digital de Documentos de la
UAB. Obtenido de
http://ddd.uab.cat/pub/recdoc/2011/73619/TallerCarpetaDocente_a2011.pdf
Pérez de Obanos Romero,
G. (s.f.). marcoELE. Obtenido de
http://marcoele.com/descargas/enbrape/perezdeobanos_competencia-docente.pdf
Porlán, R., &
Martín, J. (2000). El diario del profesor. Un recurso para la investigación
en el aula. Sevilla: Díada Editorial.
Verdu, M. F.
(s.f.). European Academy of Management and Business Economics. Obtenido de
http://www.aedem-virtual.com/articulos/iedee/v06/062131.pdf
Etiquetas:
desarrollo docente,
Diario,
español para extranjeros,
introducción
El futuro de la ELE en León
Este es un tema interesante para mí porque tiene que ver con algunas ideas que tengo para mi futuro profesional, y con mi tesis también. Desde mi punto de vista, la Enseñanza del Español como Segunda Lengua en León es una oportunidad grande para los profes en formación en la UG. Sobretodo por el crecimiento de la industria automotriz en la región. He investigado al respecto, y resulta que —según el a.m.— en 2014 vivían 2500 personas de origen en el estado; en el 2010 eran sólo 120. En el primer semestre de 2014, la delegación estatal de migración extendió 624 cartas de residencia a ciudadanos japoneses. Se señala que la mayoría son personas de alrededor de 40 años y han llegado a hacer negocios en la industria automotriz.
Justo ayer se inauguró el consulado japonés en León, el cual "ofrecerá apoyo para la protección de los residentes japoneses, coadyuvará a la organización de las actividades de intercambio comercial y cultural". Me pregunto ¿cómo haremos intercambio comercial y cultural sin hacer intercambio de lenguas? Creo que los profesionales de la enseñanza del español tienen un rol que desempeñar ahí.
Creo que el Puerto Interior es clave. Aunque esté más cerca de Silao que de León, el acceso desde León es bastante sencillo. En México hay más de 700 empresas de origen japonés, de las cuales 100 están en Guanajuato. De las 53 empresas que tienen contrato con el Puerto Interior de Guanajuato, 40 son de origen nipón.

León es lugar para extranjeros que van a hacer negocios. Guanajuato, en cambio, es para turistas y jubilados norteamericanos. Son muy diferentes las características de las dos ciudades y definitivamente prefiero estar en León porque tengo la impresión de que allá hay muchas cosas por hacer.
Una cosa importante en León es que allá hay escuelas de idiomas en las que entre otras opciones está el español. En cambio, en Guanajuato hay mínimo 4 escuelas específicamente de español.
Pienso que nosotros como estudiantes de la LEES estamos en una muy buena posición para encargarnos de hacer proyectos que respondan a la necesidad de aprendizaje de español como L2 en el estado. Porque, con nuestros detalles negativos, somos los expertos, los que tienen una formación universitaria especializada.
Justo ayer se inauguró el consulado japonés en León, el cual "ofrecerá apoyo para la protección de los residentes japoneses, coadyuvará a la organización de las actividades de intercambio comercial y cultural". Me pregunto ¿cómo haremos intercambio comercial y cultural sin hacer intercambio de lenguas? Creo que los profesionales de la enseñanza del español tienen un rol que desempeñar ahí.
Creo que el Puerto Interior es clave. Aunque esté más cerca de Silao que de León, el acceso desde León es bastante sencillo. En México hay más de 700 empresas de origen japonés, de las cuales 100 están en Guanajuato. De las 53 empresas que tienen contrato con el Puerto Interior de Guanajuato, 40 son de origen nipón.
León es lugar para extranjeros que van a hacer negocios. Guanajuato, en cambio, es para turistas y jubilados norteamericanos. Son muy diferentes las características de las dos ciudades y definitivamente prefiero estar en León porque tengo la impresión de que allá hay muchas cosas por hacer.
Una cosa importante en León es que allá hay escuelas de idiomas en las que entre otras opciones está el español. En cambio, en Guanajuato hay mínimo 4 escuelas específicamente de español.
Pienso que nosotros como estudiantes de la LEES estamos en una muy buena posición para encargarnos de hacer proyectos que respondan a la necesidad de aprendizaje de español como L2 en el estado. Porque, con nuestros detalles negativos, somos los expertos, los que tienen una formación universitaria especializada.
Planes a largo y corto plazo
Con
la gente de mi edad, pareciera que hablar de la tesis es de mal gusto. A casi
todos nos cambia la cara cuando se menciona la palabra tesis (más si está antecedida por un “tu”). Mi directora de tesis,
Krisztina, me ha dicho más de una vez que debo verla como un ensayo largo, no
como la cosa terrible que hemos hecho de este requisito de titulación. De
febrero a marzo tuve cero avances en la tesis. Después de hablar con Krizstina,
me di cuenta de que mis pensamientos inconscientes hacia la tesis. Estaba
pensando que el avance que acordé con ella en febrero (el marco teórico) lo iba
a lograr de una sola sentada. Entonces pasaban los días y no encontraba el
momento indicado para sentarme y hacer toda la chamba. Generalmente mis
trabajos finales los hago en un día o dos. No fue hasta el último semestre que
dosifiqué el trabajo de todas mis materias en un espacio de dos semanas, y
planeé mis actividades para acabar a tiempo todo lo que tenía que entregar.
Esto mismo es lo que acordé hacer con Kriztina ahora: avanzar una cuartilla o
sección cada día. No desconectarme del trabajo.
En
enero pensaba que en mayo estaría lista la tesis, pero como mi avance en estos
meses no fue el esperado, la fecha tentativa cambió a agosto. De igual forma,
pospuse mi trámite del servicio profesional (aunque pude haberlo hecho el año
pasado).
El
plan para los siguientes 12 meses, entonces, va así:
·
Junio: Me retiro de
la escuela en la que ahora trabajo. Regreso a León y, además de volver a crossfit, echaré a andar
los siguientes proyectos: 1. Ampliar mi cartera de clientes para clases
privadas. 2. Empezar a dar clases por internet, sea via italki u otra. 3.
Ampliar mi negocio de salsas (proponer un ingreso mensual deseado y para
lograrlo distribuir las salsas en restaurantes, cafés o ferias artesanales). 4.
Redactar el plan de negocios para tours gastronómicos para extranjeros en León.
5. Participar en el negocio de rentas de mis papás. 6. (Si quiero y tengo
tiempo) Crear un curso de alfabetización digital a domicilio para adultos, y
empezar a ganar dinero con él.
·
Agosto: Terminar la
tesis y hacer los trámites correspondientes.
·
Octubre: Liberar el
Servicio Social Profesional. Hacer trámites de titulación.
·
Diciembre: Título
profesional en proceso. Tener un ahorro importante y empezar los trámites para
emigrar temporalmente para enseñar español en una ciudad anglófona o
francófona.
·
Abril 2017: Estar ya
titulada y enseñando español en otro país.
Me estresa
pensar en la titulación, pero también estoy emocionada por regresar a León y
ponerme a hacer un montón de cosas. Para mí es importante también trabajar
independiente. Creo que puedo proponerme un ingreso (y ahorro) mensual bastante
decente y orientar mis proyectos para cumplirlo. El proyecto grande de negocio
que empecé el año pasado lo voy a dejar en pausa todavía este año y hasta que
regrese del extranjero. Definitivamente quiero enseñar español fuera de México
por un tiempo de entre 1 y 3 años.
Regresando,
tentativamente en 2019, quiero terminar y echar a andar el plan de negocios
grande, y un par de años después empezar una maestría en Lingüística Hispánica.
Para
concluir, diré que tengo muchas ideas para cuando acabe la carrera. Sin
embargo, estas dos semanas he tratado conscientemente de romper una racha de
desdén hacia mis requisitos de titulación. Creo que este es un momento
importante porque a partir de junio mis ingresos y bienestar dependerán, más
que en mi época de universitaria, de mis buenos hábitos.
![]() |
| mi oficina provisional |
Sobre la folklorización
La
semana pasada leí (las partes que me interesaban de) Resentir lo Queer en América Latina: Diálogos desde/con el sur. Raramente
mi interés por este tipo de teorías críticas y mi formación profesional
intersectan. Sin embargo, mientras leía en el libro un ensayo sobre propuestas
artísticas queer en ecuador me topé
con las siguientes palabras:
"(...)
discursos folklorizados sobre la «ecuatorianidad», cómplices del proyecto
nacional de mestizaje, aparentan valorar la cultura indígena, pero a costa de
folklorización, es decir, de una versión colorida, pintoresca, esterilizada y
—sobre todo— des-sexualizada de lo indígena que desplaza y niega la historia de
marginalización que continúa hasta el presente".
De
alguna forma, encontré una conexión entre esta nueva definición de
folklorización y la práctica de la enseñanza del español para extranjeros en
México. Me parece, de alguna forma, que enseñar español a extranjeros implica
convertir una realidad compleja en un producto de consumo. En nuestras clases
de español hablamos de comida, lugares, música, costumbres mexicanas. Pero
generalmente de una forma acrítica, superficial “una versión colorida,
pintoresca, esterilizada”. Creo que en esto tienen que ver muchas cosas. Por
ejemplo: no conocemos los temas a profundidad, no sabemos manejar los
contenidos con el objetivo de promover un pensamiento crítico, nuestro objetivo
es más usar la cultura para enseñar lengua, queremos mantener las clases
ligeras y divertidas para nuestros estudiantes, no debemos alejarnos de los
contenidos y enfoques de los lugares en los que trabajamos, etc.
En
la escuela donde hago mis prácticas, por ejemplo, hay un montón de actividades semanales a las
que los estudiantes acceden gratuitamente (habiendo pagado unos buenos dólares
por sus cursos semanales, claro está). Hay visitas a museos, tours por la
ciudad, intercambio de idiomas, salidas en grupo a eventos culturales, etc. Ésta
es una forma de mostrar lo bonito de México. Nada de malo en ello. Sin embargo,
una cosa importante en la situación actual de México es la relación entre
empleados y empleadores. Yo, por ejemplo, estoy trabajando allá 4 horas al día.
Soy practicante, y necesito que me firmen horas, pero para mí (y tendría que
investigar si para la ley), la relación con la escuela es una relación laboral,
y nunca me hablaron de ningún tipo de prestaciones fuera del pago de las horas
de clase ($45/h). Los maestros en la escuela, por obligación, participamos
en por lo menos una actividad a la semana. Y en caso de salidas a café para el
intercambio, bebida social, o eventos, nosotros mismos debemos cubrir nuestro
consumo. Cabe mencionar que el tiempo de las actividades extraescolares no nos
lo paga la escuela. Entonces, desde mi punto de vista, la escuela se aprovecha
por un lado de la cultura mexicana para venderse a los extranjeros, y por otro,
de la situación económica del país e informalidad en las relaciones laborales
para maximizar sus utilidades.
De
esta vaga reflexión me quedo con 3 ideas: 1.Tengo que pensar de qué forma
hablar de mi país y mi cultura con los extranjeros sin “exotizarlo”. 2. Quisiera
encontrar la forma de expresar en la escuela que me parece mal que las
actividades extraescolares no se les pague a los maestros. 3. Este tema me
parece explotable para investigarlo formal o informalmente, buscaré a alguien
con quién discutirlo.
Evaluación + Reflexión sobre la clase
Reflexión
Creo que la clase en general cumplió con los objetivos
porque los estudiantes se expresaron en español, se divirtieron y aprendieron
palabras nuevas. Corregí algunos usos. Ocasionalmente permití pasar los errores
porque privilegié la expresión.
En general los estudiantes hablaron más inglés de lo que me
hubiera gustado. Creo que esto se debe a que son principiantes, a que todos
comparten la misma lengua materna, y, sobretodo, porque entre ellos hay lazos
familiares. En otras clases más avanzadas inicio proponiendo usar
exclusivamente el español dentro del salón.
Gail llegó más tarde que los demás y no supo que iba a
grabar la clase. Esto pudo ser un problema pero creo que su actitud y la de los
demás estudiantes fue muy abierta. Garry incluso volteaba a la cámara para
hacer caras. Esta es una escuela que cuida mucho a sus estudiantes, y son
grupos de adultos entonces yo como maestra no tengo la seguridad de que los
estudiantes estarán en clase a tiempo (aunque casi siempre así es). De la misma
forma, siento que no me corresponde señalarlos por llegar tarde (y eso no va
con mi personalidad).
Tenía
la idea hasta mi última observación hace unos meses que debo asegurarme de que
las instrucciones se entiendan. En esta
planeación, tuve en cuenta que eran principiantes y que no debía asumir que
conocían las palabras principales (verdad y mentira), pero me faltó planear más
la explicación. Creo que no fui clara cuando quería decirles que marcaran en la
hojita que les di una V o M. No es lo mismo escribir y marcar o señalar.
Al
principio se ve en mi cara y expresiones que estoy nerviosa porque están
grabándome. Creo que esta vez me puse mucho más nerviosa por la cámara. Y
cuando revisé el video noté que soy muy expresiva con mi cara.
Al
principio, cuando no tenía el celular me puse nerviosa porque no podía saber
cuánto tiempo llevábamos. En la parte final de la clase, volteaba a ver la hora
muchas veces porque no quería que se acabara la clase sin que hubiéramos
revisado la tabla completa. Después Finalmente salió bien porque tuve uno
minuto para revisar el vocabulario.
Planeación de clase de gramática y conversación para principiantes
Clase: Gramática y Conversación
Fecha: 4 de abril de 2016, 11-12 am
Duración: 55 minutos
Contexto: En esta clase hay 4
estudiantes estadounidenses en contexto de inmersión, de nivel principiante.
Tres son mujeres, dos de ellas jóvenes de 25 años aproximadamente, una mujer de
cerca de 55 y un hombre en el mismo rango de edad. Para las chicas, ésta es su
segunda semana en la escuela. Ellas son hermanas. Los otros dos son un
matrimonio y es su primer semana. Están en Guanajuato para aprender español.
Trabajo reciente: Cada semana
cambian de maestro. En la clase de gramática y conversación el objetivo es
repasar los temas de sus clases de gramática y corregir errores.
Objetivo principal: Utilizar
el tiempo presente del indicativo para hablar sobre la vida personal.
Objetivo del maestro: Quiero que la actividad sea interesante y
divertida para los estudiantes, y que dé pie a que aprendan vocabulario y pongan
en práctica lo que aprenden en sus clases de gramática.
Justificación: Los estudiantes
principiantes necesitan ocasiones en las que poner en práctica sus
conocimientos. Conversando no sólo manifiestan su dominio de la gramática de la
legua meta, sino también de la pronunciación, léxico y conocimientos de mundo y
destrezas pragmáticas. Además, no he dado clase a estos estudiantes antes,
entonces me parece pertinente empezar con una actividad que me permita
conocerlos y conocer su nivel.
Actividad: Mentiroso Mentiroso
Contexto: vida cotidiana
Sub-objetivo: Los estudiantes
serán capaces de formular oraciones gramaticalmente correctas para hablar de
sus vidas, y de formular preguntas en el mismo tiempo.
Organización de la clase: 50
minutos
Empezaré presentándome y
diciendo el objetivo de la clase. Preguntaré sus nombres. Después, empezaré a
explicar de qué se trata la actividad. Para poder hacer eso tengo que
asegurarme de que sepan lo que significan las palabras “verdad” y “mentira”.
Ilustraré lo que pretendo que hagan con mis propios ejemplos ya preparados.
Llevaré en tarjetas 4 “hechos” sobre mí, dos de ellos verdaderos y dos falsos.
Se las leeré y les pediré que adivinen si es verdad o no. Después de leer las 4
tarjetas y que ellos adivinen les diré las respuestas correctas.
Ellos tendrán que hacer lo
mismo, escribir dos verdades y dos mentiras sobre sí mismos en tarjetas que les
repartiré. Después tendrán que leerlas a sus compañeros, con la variante de que
los demás podremos hacer preguntas para tratar de descubrir si mienten. Ellos
tendrán una tabla con los nombres de sus compañeros, y en ella señalarán V o M
para cada oración, dependiendo de si creen que es verdad o mentira. Finalmente,
cada estudiante revelará sus verdades y mentiras para que los demás revisen si
lo que adivinaron era correcto.
Acabaré la clase repasando el
vocabulario nuevo que haya aparecido durante la clase (el cual iré apuntando en
el pizarrón a lo largo de la misma)
Lenguaje: Presente de
indicativo, formulación de preguntas
Materiales: Tarjetas, Plumones,
Material impreso
Posibles problemas y
soluciones:
1.Los estudiantes no entienden
de qué trata la actividad – Explicar por partes la secuencia didáctica, y dar
ejemplos de todo.
Mi experiencia como maestra de español
Hasta este momento, he trabajado como profesora de español en estos contextos.
1.
Clases particulares a una niña rumana en León (1
mes)
2.
Clases individuales para la alta gerencia japonesa
en una empresa en Puerto Interior (4 meses)
3.
Clases particulares a un joven japonés residente
en León (2 meses-hasta ahora)
4.
Clases de gramática y conversación en la Escuela
Falcón en Guanajuato (2 meses-hasta ahora)
Por otro lado, tengo más de 3 años siendo maestra voluntaria en un proyecto de educación no formal en una comunidad.
Mi desarrollo como profesor de ELE a partir de que empecé la LEES
Creo que la LEES (Licenciatura en la Enseñanza del Español como Segunda Lengua) me ha aportado 3 cosas principalmente:
1.
El prestigio y confianza para alumnos y
empleadores que da el estudiar una carrera tan específica como esta en una
universidad pública con relativa buena fama.
2.
Conocimientos teóricos que superan a los
maestros tradicionales con muchos años de experiencia.
3.
Conocimientos lingüísticos (que en su mayoría
adquirí con Aurora Bribiesca en Letras Españolas).
4.
La oportunidad de titularme y buscar una
maestría después.
Creo que para mí la enseñanza ha sido una vocación y el
español un gusto que ha aumentado conforme a mi conocimiento de la lengua.
Creo, también, que a veces en la licenciatura le damos la vuelta a los mismos
temas y que si he mejorado como profesora de ELE necesariamente tiene que ver
con mis experiencias enseñando (claro que la misma licenciatura me ha orillado
a o permitido tener esas experiencias).
Considero que actualmente soy mucho más segura respecto a lo
que sé porque he pasado ya varios semestres en la licenciatura. De la misma
forma, no me siento tan ansiosa ahora al momento de conocer a un estudiante o
un grupo, ni me quiebro la cabeza tanto con las planeaciones. Lo que más me
gusta es tener una herramienta de análisis morfosintáctico que me ayuda mucho a
la hora de responder preguntas gramaticales. Es decir, no tengo en la memoria
una gramática normativa enciclopédica pero sí tengo conocimientos básicos y la habilidad de analizar y entender fenómenos lingüísticos por los que los
estudiantes preguntan.
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